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La paloma ( COLUMBA LIVIA) es una de las especies urbanas más familiares en nuestro entorno. Se encuentran, prácticamente, en toda Europa y en Estados Unidos.
Presentes tanto en las ciudades como en zonas rurales.
En las ciudades, las palomas gustan de congregarse en masas que pueden llegar hasta varios cientos de individuos. Vuelan conjuntamente y reposan juntas. Normalmente tienen preferencia por los edificios suficientemente grandes para posarse, si bien es cierto que en algunos casos, pequeños grupos habitan sobre casas individuales.
Las palomas no construyen los típicos nidos. Más bien elaboran rudimentarias plataformas con restos de hierbas, ramas y varitas de madera que serán utilizadas para poner los huevos y protegerse de otros enemigos.
Normalmente se alimentan de basuras y restos de comida vertida intencionadamente, que se encuentran a su alcance. Una paloma adulta consume alrededor de medio kilo de comida a la semana. Para facilitar su digestión ingiere con el alimento granos de arena o grava que le ayudan a triturar el alimento.
Tienen una gran dependencia del agua. De hecho una paloma adulta puede subsistir sin perder la salud durante varios días sin alimentos sólidos, pero precisan de agua todos los días.
Las palomas son monógamas, es decir sólo poseen una pareja al mismo tiempo. El macho es el responsable de la seguridad del nido y de su pareja.
Una vez apareados, la hembra pone entre uno y dos huevos, después de los 12 días siguientes al apareamiento.
Las crías se alimentan por una especie de sustancia blanquecina regurgitada por sus padres. Después de 4 ó 6 semanas las crías abandonan el nido.
El apareamiento puede ocurrir en cualquier época del año, pero en primavera y otoño se reproducen con especial intensidad. En ciudad, al encontrar buenos anidamientos, se reproducen de forma estable durante todo el año.
Una colonia de palomas incluye aproximadamente un porcentaje igual de machos y de hembras.
En estado salvaje llegan a vivir hasta 15 años o más. Sin embargo en el ámbito urbano raramente superan los 5 años de vida.
PROBLEMAS QUE OCASIONAN LAS PALOMAS
Estas aves se han adaptado perfectamente a las urbes. Su masiva presencia en algunos lugares concretos, puede ocasionar problemas y convertirse en verdaderas plagas.
Desgraciadamente, las aves presentan también un aspecto negativo cuando se desenvuelven cerca del hombre. Algunas especies son transmisoras de enfermedades (especialmente la que nos ocupa) en ocasiones pueden contaminar agua, comida o deteriorar algunas estructuras arquitectónicas.
A continuación se nombrarán brevemente los tipos de enfermedades y ectoparásitos asociados a las aves urbanas:
- Histoplasmosis; enfermedad respiratoria en los humanos causada por los sus excrementos.
- Ornithosis (psitacosis); síntomas semejantes a los de una neumonía.
- Salmonelosis (Salmonella typhurium); bacteria que contamina frecuentemente los alimentos. Puede diseminarse a través de las heces del animal o bien a través de sus patas.
- etc.
Valoraremos ahora otro tipo de inconvenientes derivados de su presencia.
Las palomas depositan indiscriminadamente sus excrementos sobre las aceras, personas, edificios, coches, estatuas, monumentos, etc.
Además de que la presencia de excremento puede provocar repelencia por su aspecto y olor, es posible que cause problemas de corrosión sobre estructuras de metal o piedra.
También puede afectar a cierto tipos de vegetación causando su muerte debido a su extrema acidez.
Las aves urbanas suelen servir de huéspedes de varios ectoparásitos como pulgas, garrapatas, ácaros, arácnidos, etc., y no es nada raro que estas plagas se expandan hacia las dependencias humanas, frecuentadas por estas aves.
Los alérgenos de los ácaros que con más frecuencia producen alergia se encuentran en las heces de estos animales, y también en el cuerpo. |