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La rata común es un roedor parásito que suele vivir generalemente en el suelo, en madrigueras o en las redes de alcantarillado, y se desplaza al interior de los edificios en busca de alimentos, ya que su radio de acción en cuanto a movimientos es bastante amplio. Esta especie puede alcanzar gran tamaño: algunos ejemplares llegan a 1/2 kg. de peso. Como todos los roedores, las ratas son muy prolíficas y se reproducen con gran facilidad.
El período de gestaciones de 3 semanas, el número de camadas al año es de 3 a 6 veces y el tamaño medio de la camada es de 7 a 8 crias, el período desde el nacimiento hasta la madurez sexual es de 12 semanas. Potencial de reproducción a partir de una pareja por año 200 individuos.
La actividad es generalemente nocturna, ya que las ratas se orientan bien en la oscuridad. La rata común suele seguir rutas previamente exploradas y aprendidas. Si las condiciones les son favorables, es decir, si disponen de refugios, alimentos y humedad suficiente, estos roedores se reproducen rapidamente.
El control de esta especie es importante no solo por las enormes pérdidas económicas que puede ocasionar como consecuencia de contaminaciones y daños en productos almacenados y pérdidas de prestigio debidas a los mismos, sino por la posibilidad de transmisión de enfermedades graves: infecciones intestinales de Wei (Leptospirosis), la peste (transmitida por la pulga de la rata) y el tifus (transmitido por el piojo de la rata). |